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Es un laboratorio dependiente de la Universidad Nacional de San Luis, dedicado a transformar comunidades rurales al proporcionar acceso a electricidad y agua, mejorando su calidad de vida y fomentando el desarrollo local. Capacitan a estudiantes secundarios, para que ellos mismos sean quienes ayuden a implementar los proyectos en comunidades cercanas a sus escuelas.

Su papá tenía un taller donde inventaba todo tipo de cosas y junto con su hermano más grande metían manos en el taller. De su mamá le legó el aspecto social ya que asistía con ella a en comedores de barrios vulnerables de la ciudad de Villa Mercedes, San Luis. “Era el típico que desarmaba y después no lo podía volver a armar”, sonríe Guillermo Catougno, el protagonista de esta historia.

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Haciendo un posgrado en Alemania pudo seguir de cerca la transformación de la ciencia y se cuestionó que en nuestro país muchas veces los desarrollos científicos no llegan a la industria y sólo quedan en papers  o publicaciones. Se dispuso a crear un laboratorio a su regreso en su San Luis natal y además acercar la tecnología y las energías renovables a sectores postergados. En el 2017 se anotó en un concurso para transferir energías en el sector rural y ese fue el puntapié de todo. “Una vez que terminamos el primer proyecto que fue en una escuela rural en un lugar de difícil acceso, nos dijimos esto es lo que queremos hacer”.

Al interior asisten con estudiantes de ingeniería, pero también capacitan en colegios secundarios. “Los chicos que estuvieron en su taller construyendo algo con sus propias manos después ven en la práctica que eso que realizaron está transformando a una familia”, dice. Además, en cada viaje capacitan a electricistas para que todas las semanas hagan mantenimientos para no caer en errores del pasado donde el Estado dejaba instalada la tecnología para luego no se mantenía y comenzaba a fallar y no había quién lo reparara.

LabTA ha permitido desarrollar cerca de 25 proyectos en los últimos 7 años, electrificando familias de comunidades vulnerables y dando solución al mantenimiento de las instalaciones a través de las escuelas, lo que ha permitido que estos proyectos sean sostenibles en el tiempo. Para eso llevan realizadas unas 3.000 capacitaciones en escuelas de San Luis, Buenos Aires y Chaco, la clave para lograr un impacto social duradero.

“Por ahí te toca ver una familia donde está desde el bisabuelo y nunca tuvieron luz y es muy gratificante poder observar los cambios que se produce y la sensación es impresionante. Antes instalábamos sistemas más chicos pero veíamos que no los cambiaba mucho entonces estamos instalando sistemas más grandes para que puedan tener heladeras, bombas de agua, que pueda servir para conectar algunas herramientas y puedan emprender alguna actividad. Y eso sí los empondera”, cuenta.

“Nosotros tuvimos la oportunidad de estudiar de manera gratuita, de tener todo al alcance de la mano y en parte acercar esos conocimientos en pos de otros que los puede beneficiar me pone muy feliz”, agrega. El laboratorio ya logró beneficiar a 120 personas en escuelas rurales, centros de salud y comedores comunitarios de San Luis al proveerles electricidad y agua caliente. En las comunidades mapuches de la Patagonia, proporcionaron electricidad y bombeo de agua a 9 familias para un emprendimiento frutihortícola. En el Impenetrable Chaqueño, permitieron que 39 familias tuvieran acceso a electricidad y agua. Actualmente trabajan para promover la electrificación de las comunidades mediante microcréditos e intentan incluso brindar conectividad para todas esas familias.

“No hace falta ser el más inteligente de todos ni el más iluminado, sólo hace falta meterle horas y horas, porque muchas veces un proyecto es rechazado y hay que seguir intentando. Ahora estamos tratando de migrar a una pequeña empresa dentro del laboratorio de la Universidad para que nos permita recibir más financiamiento, sobre todo europeo, para poder recibir más desarrollos”

Un dato importante, al nombre Lab de laboratorio le agregaron TA: se trata de Tecnologías Abiertas, que significa que cualquiera puede replicar, adaptar y crear con sus propios elementos. Todos los planos y la manera de producirlo están abierto para todos, así como los softwares son libres para quién lo solicite.

 Para más información: https://www.instagram.com/labta_unsl/

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