Anabella Orozco fundó en 2015 la Asociación Civil Suma de Voluntades con el objetivo de acompañar y apoyar a familias en situación de extrema vulnerabilidad que viven en asentamientos informales de los barrios de Paraná. Realizan actividades como acompañamiento escolar y deportivo, construcción de viviendas, emprendimientos cooperativos y comedores comunitarios que ayudan a fortalecer las capacidades de las familias que más lo necesitan. En este podcast con Radio Chusma nos cuenta que: «nuestro objetivo fundamental es promover un desarrollo integral a través de Donaciones. Necesitan distintos elementos para los chicos. Seguimientos educativos, trabajo directo con los centros educativos, programas de formación para adolescentes, deportes y acompañamiento a jóvenes y niños en riesgo de deserción escolar, para que puedan finalizar sus estudios».
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La agrupación Suma de Voluntades, que realiza una importante labor social en los barrios San Martín, Mosconi Viejo y Antártida Argentina de Paraná, y también cada noche brinda un plato de comida y acompaña a personas en situación de calle, lanzó una campaña para recolectar útiles escolares para los niños de menores recursos, previo al inicio de las clases e invitaron a la comunidad de Paraná a colaborar. El futbolista Javier Saviola es padrino junto a su mujer Romanella Amatto.

Con el agravamiento de la crisis social, muchos hombres y mujeres perdieron su trabajo y buscan recursos en la basura para alimentar a sus familias. Gracias a Suma de Voluntades, se encuentran dando sus primeros pasos en la organización del grupo “Recicladores del Paraná” en busca de un horizonte de esperanza y generando fuentes de trabajo.
Por otra parte, llevan adelante el proyecto “Construir Dignidad” a través del cual las familias construyen sus casas, interviniendo en todo el proceso desde la fabricación de bloques hasta su edificación.
Son numerosos los proyectos que llevan adelante desde la ONG Suma de Voluntades y pueden sostenerlos gracias a la ayuda de la gente. «Por semana tenemos que garantizar 1.000 platos de comidas entre las recorridas nocturnas y los comedores comunitarios de niños», refirieron, y solicitaron donaciones de leche y alimentos.


Junto a su equipo de más de 140 voluntarios, entregan 1900 raciones de comida por semana entre sus tres comedores de los barrios San Martín, Antártida Argentina y Mosconi Viejo y las recorridas nocturnas. Además, más de 1300 familias y 430 niños y niñas reciben acompañamiento escolar tres veces por semana y participan de la construcción de canchas de fútbol barriales con el fin de alejar a los niños de los peligros de la calle. Por otra parte, llevan adelante el proyecto “Construir Dignidad” a través del cual las familias construyen sus casas, interviniendo en todo el proceso desde la fabricación de bloques hasta su edificación.
La educación y el fomento de la cultura del trabajo son los cimientos de cada una de las actividades que desarrollan para que las familias paranaenses vivan mejor, puedan superarse y tengan nuevos caminos de bienestar para lograr un mundo más equitativo sin la vulneración de sus derechos. “Cada vez que suceden cosas en nuestro camino hacen que sigamos creyendo que la magia existe y que la realidad puede ser transformable. Estamos seguros que los sueños colectivos tienen una fuerza imparable”.








