Es un programa que busca solucionar la problemática de la falta de acceso a infraestructura y hábitos de higiene a través de la instalación de módulos sanitarios anexados a viviendas precarias y la realización de talleres de higiene. Trabajan con familias en situación de alta vulnerabilidad social en barrios y asentamientos del país que construyen, junto con los voluntarios de la fundación, sus propios baños.
“Hay más alegría y felicidad plena en dar y en darse que en recibir. Uno termina recibiendo más de lo que uno dio y sin esperarlo. Soy más feliz cuando estoy en servicio. En definitiva somos más felices cuando hacemos felices al resto”, nos cuenta en este podcast que podés escuchar acá abajo, José Dutari, uno de los coordinadores de Modulo Sanitario en la provincia de Córdoba:
La historia nace por el proyecto de tesis de un ingeniero civil (Matiás Nicolini) que luego se transformó en un proyecto de alto impacto que ya lleva instalado más de 1300 baños a familias de bajos recursos. Trabajan en barrios vulnerables de Buenos Aires, Córdoba y San Luis. La dinámica comienza primero con un abordaje social de las familias que no tienen baño y construyen un vínculo durante varios meses antes de la concreción del proyectom nos cuenta Dutari. “Las construcciones son sábados y domingos porque en general son los días que las familias están en sus casas, pero es el punto final luego del proceso de conocimiento de cada familia pero son tres o cuatro meses donde el equipo social acompaña a las familias, entabla el vínculo y el broche de oro es la construcción”, dice José.


Se destaca en Modulo Sanitario que cada familia es protagonista de su propia transformación: abonan un porcentaje del valor del baño y participan de actividades, talleres y de la construcción. Cada construcción es un reflejo del esfuerzo y el trabajo en equipo de voluntarios, familias y donantes. En cada construcción, realizan un Taller de Higiene “para concientizar a las familias sobre la importancia de lavarse las manos y los dientes, ducharse, lavar las verduras y la vajilla. A través de la incorporación de estos nuevos hábitos de higiene, se reducen las posibilidades de contraer enfermedades relacionadas con la falta de higiene. En el área de higiene se realiza con las familias la educación de las ciencias para la salud”, explica Dutari.


“Las dos últimas horas finales ya las familias no pueden entrar al baño porque hacemos la decoración, colocamos todos los productos. Y cuando abren la puerta nos invade a todos la emoción y siempre el mensaje que le trasmitimos a las familias es que modulo sanitario es un ejemplo de que ustedes con trabajo, con renuncia, con esfuerzo, pueden conseguir algo».
Trabajan con familias en situación de alta vulnerabilidad social en barrios y asentamientos del país que construyen, junto con los voluntarios de la fundación, sus propios baños.
Modulo trabaja con algunas instituciones, colegios y empresas en conjunto. “Si tu objetivo es trabajar por un país mejor seguramente vamos a encontrar la manera de llevar adelante un proyecto”. Otro aspecto que se destaca de este proyecto es que sus voluntarios desarrollan sus habilidades humanas y profesionales al servicio de los más vulnerables de la sociedad.


“Lo lindo que tienen módulo es juntar gente con distintas miradas, políticas, religiosas. Somos distintos pero trabajamos por un mismo objetivo. Somos un agente de cambio también porque cada persona que pasa por módulo cambia. E impacta en el resto, buscamos que cada voluntario pueda encontrar esa veta solidaria”, cuenta.

Para sumarte a Módulo Sanitario: https://modulosanitario.org/







