MANITOS SUCIAS

Olga formó una familia con “un gran compañero” y tuvieron tres varones y una mujer. A través de un programa sobre niñez que entregaba el Gobierno logró abrir una sala cuna en su casa: “empecé con 6 niños y no sabía que iba a pasar. Hoy son 45 niñas y niños que ingresan a las 8 de la mañana y se van a las 12 desuyunados y también con el almuerzo”.







