Nicole Fusilier ya de adolescente se involucró en las misiones que hacía su colegio de visitar algunos parajes rurales de Santiago del Estero y sintió algo dentro suyo que ese servicio debía continuar en el tiempo. Continuó ayudando y con los lazos que se iban generando tras cada viaje solidario decidió ir más allá y conformar una Asociación Civil que se llama Una Sola Familia para poder brindar más ayuda. Como aún no tenía los 21 años tuvo que esperar para poder crearla pero siguió trabajando para concretar y asumir esa enorme responsabilidad. “Esta comunidad me hizo hacer la persona que soy hoy”, dice .
“En un primer viaje que hice con el colegio a los 16 años y visité estas escuelitas alejadas, conocí muchos chicos que con una simpleza me transmitían un amor distinto. Seguí viajando ya como ex alumna del colegio y así se fue formando esta familia. Una familia de verdad y yo crecí junto con ellos, todo lo venimos construyendo juntos y muchos de los programas que implementamos fueron surgiendo de pedidos y de necesidades”, nos cuenta Nicole a Radio Chusma.
Click acá para escuchar la entrevista completa:
Cuando Una Sola Familia comenzó a trabajar en Santiago del Estero hace más de diez años en el Paraje Árbol Blanco no había un solo adulto con estudios secundarios finalizados. Hoy, cinco integrantes lograron terminar su escolaridad y ya están recibiendo acompañamiento en el nivel superior. “Me emociona ver todo lo que está logrando, siempre lo que voy recibiendo es mucho más de lo que voy dando. Cuesta un montón y a veces también impacta en tu físico pero por lo que más lo hago es por el amor que tengo por la comunidad. Tengo una familia y uno por uno de ellos hace todo lo que puede”, dice Fusilier que ahora vive en Bariloche y tiene que hacer aún más kilómetros por ruta para ir a las comunidades.


Actualmente, la organización acompaña a 127 estudiantes de primaria y secundaria con la ayuda de docentes y voluntarios. “Ver a las chicas proyectándose para ir a la Universidad es algo que nos mueve un montón y nos gratifica mucho”, dice Nicole.
“Esta comunidad me hizo hacer la persona que soy hoy”, dice .
Una Sola Familia está integrada por jóvenes profesionales de distintas disciplinas y por los habitantes de parajes rurales de Santiago del Estero, quienes trabajan en conjunto para garantizar que en esos lugares exista un pleno acceso a la salud y la educación y un mayor desarrollo comunitario. “Lo que yo más quería era que los chicos y chicas tuvieran las mismas posibilidades que yo había tenido. Me empecé a formar, a estudiar para realizar mejor el trabajo social y modificar la calidad de vida de las personas que estábamos ayudando. Y ahí hice foco en la educación”, cuenta Nicole.


Con su principal foco en la educación, la organización ofrece programas de becas, apoyo escolar y formación para docentes, a la vez que trabaja por mejorar el nivel de vida de estas comunidades a través de asistencia médica y el desarrollo de infraestructura en la zona. En la actualidad, la ayuda se extendió a los parajes Árbol Blanco, Sachayoj, Quimilí y los Pirpintos. “Trabajamos también en infraestructura, hemos hecho una salita médica, pusimos antena de WIFI, levantamos una biblioteca y ahora vamos a llevar agua a una escuelita con el financiamiento de Bayer, en ese caso”, dice Nicole. Por otro lado, también los integrantes de los parajes trabajan también durante el año con distintas actividades para ir mejorando toda la infraestructura. Ahora buscan que se sumen sembradores de educación. Personas que puedan aportar para seguir acompañando a los chicos a lo largo de los años. También están necesitando médicos y ginecólogas para seguir apuntalando el pilar salud. Ya están proyectando el nuevo viaje de estudios después de haber visitado Buenos Aires y Mar del Plata que la pasaron de maravilla.
Para seguir y colaborar con ellos:
https://www.facebook.com/unasolafamiliaong/photos?locale=es_LA







